METEORA Y SUS MAGICOS MONASTERIOS



CARMORVA
Grecia siempre se ha destacado por su historia, hasta el extremo de que uno habiendonacido en Occidente en la primaria y secundaria, nuestros profesores, jesuitas españoles, nos hablaron de su grandeza, de su filosofía, guerras, hazañas , fue tanapasionante sus anecdotas, hechos, que me propuse cuando creciera que iría a transitar por su suelo, conocerla lo más que pudiera
La primera vez que fuí a Grecia,(1990) justamente lo hice visitando Corfu , Meteora y sus ciudades vecinas,
Desde luego me impresionó lo queMeteora encierra, presenta con su belleza natural y sus hermosos monasterios. Meteora está situada al norte de Grecia, concretamente en Tesalia, a poco más de 300 Km. de Atenas. Para llegar hasta allí pse puede seguir la ruta que lleva a Larisa desde Atenas y luego continuar hasta Tríkala. Desde ésta última, se va hasta Kalambaka, que se encuentra a los mismos pies de Meteora.
Meteora se ubica al norte de Grecia, no muy lejos de Macedonia y a unos 326 de km de Atenas. A pesar de su situación geográfica, es visitado por más de un millón de turistas al año. Para llegar hasta allí hay varios itinerarios posibles. Uno es el de la ruta que lleva a Larisa desde Atenas y de allí a Tríkala, la ciudad natal del dios de la medicina, Asclepio. Esta ruta continúa
Kalambaka es una ciudad antigua que los griegos llamaron Eginion. Fue destruida por los romanos hacia el
Es cierto lo que señalan quien ha ido a Meterora, que enese lugar, no se puede dar crédito a nuestros ojos al contemplar, sobre gigantescos e inaccesibles macizos rocosos, las construcciones que fueron levantadas entre los siglos XIV y XVI, como lugar de refugio y oración, cuando los francos, catalanes, serbios y turcos intentaron conquistar Tesalia allá por el siglo XIV. A estos monasterios tan sólo se podía llegar por aquel entonces por medio de un sistema de elementales “ascensores”, tirados por personas o animales de carga.
Meteora significa en griego “elevado en el aire” y esa es la impresión que dan las construcciones: de estar suspendidas entre el cielo y la tierra, cerca, muy cerca de las nubes
Estas formaciones se originaron en el delta de un río que hace miles de años desembocaba en el mar que cubría
El lugar –por lo abrupto, escarpado y difícil de acceso– fue elegido por muchos eremitas hacia el siglo X para renunciar a la vida terrenal y acercarse lo más posible a Dios.
En las pequeñas cuevas de las paredes crearon sus residencias y pequeños altares para realizar sus rezos. La necesidad religiosa hizo que se construyeran iglesias, donde los distintos monjes eremitas se reunían los domingos para rezar. Así se construyó el primer monasterio: el Convento de Doupiani, en el siglo XI (Panayía Daupani).
Las incursiones de francos, catalanes, serbios y turcos que intentaban conquistar Tesalia amenazaron la paz con la que habían vivido en la región hacia el siglo XIV. Los monjes encontraron en Meteora un lugar perfecto para escapar a estos ataques y seguir con sus prácticas.
Hacia 1344, San Atanasio Meteoritis comenzó en la denominada “Roca Ancha” la construcción del monasterio de “Gran Meteora” y estableció las reglas que regirían en los sucesivos conventos.
Posteriormente se fueron construyendo más edificios, ayudados por las subvenciones que los diferentes soberanos iban dando para el desarrollo de esta vida monástica: Santa Trinidad, Rousanou, San Nicolás Anapausa... Así hasta llegar a 24 edificicaciones de las que hoy en día quedan sólo 6 funcionando. Algunas construcciones están hoy en ruinas y de otras sólo queda el recuerdo.
viajeros. com nos comenta además, que En la antigüedad se accedía a estos monasterios por medio de escalas de madera móviles que los monjes arrojaban hacia el vacío. Posteriormente se incluyeron cabestrantes que posibilitaron a los monjes el ascenso en una malla. Algunos de estos sistemas funcionan en la actualidad para permitir el ingreso de provisiones. Hacia 1920 algunos monasterios introdujeron escalones en la roca para permitir un acceso más fácil. A pesar de ello, aún quedan subidas vertiginosas no aptas para corazones sensibles.
En 1988
Me recuerdo que me llevó dos día visitar, disfrutar los monasterios, su paz, su tranquilidad, todo lo que ellos encierran, uno de los monasterios impresionante es el de Moni Megalou Meteoru , monasterio situado más alto, a más de 400 metros de altura, y más grande en superficie, unos sesenta mil metros cuadrados. Para acceder a él se pasa a través de un túnel y luego hay que subir unos 146 escalones.
Construido por San Anastasio el Meteorita en el siglo XIV, guarda aún hoy una fascinante colección de manuscritos, íconos, bordados entre otros tesoros. Y es que hasta guardan aquí los cráneos de los monjes que han fallecido en este monasterio, bien colocaditos en estanterías de madera.
Tuve además la fortuna de conversar con los monjes, adentrarme en sus principios, en la forma que viven y pasan su vida.
Los tres días que pase en Meteora es algo innolvidable, confieso que me impresionó lo que el hombre es capaz de constgruir, convivir con la natguraleza, especialmente en altas montañas, lo que la fe mueve, de como hay personas que se identifican plenamente con su misión, como el caso de todos los sacerdotes, que han pasado su vida en esos lares en contacto con Dios y en la peregrinación, compartiendo sus enseñanzas con quienes se han identificado plenamente conél- Meteora es sin duda alguna un lugar que de tenerse la posibilidad de visitarla no puede ser pasada por alto.
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