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CARMORVAN

Mi última ciudad que visité en mi viaje a Egipto fue la bella Alejandría, ciudad que todo lo contrario del Cairo es mucho más acogedora, con una belleza particular y con lugares interesantes que conocer.Llegue a ella por vía terrestre viajando desde el Cairo por autobus, fue un viaje tranquilo,

Alejandría es sabido es una ciudad del norte de Egipto, situada en el delta del río Nilo, sobre una loma que separa el lago Mareotis del mar Mediterráneo. Es también la capital de la gobernación del mismo nombre, y el principal puerto del país.

Hubo un tiempo en que Alejandría fue el centro de la cultura y el saber. Hubo un tiempo en que Alejandría fue grande, ennoblecida y engalanada para el mayor disfrute de Cleopatra, la reina de Egipto muy conocida por sus hechos.

El arquitecto Dinócrates de Rodas diseño la ciudad según un plan hipodámico, con calles en ángulo recto y una gran avenida de 5 km de longitud y 30 m de anchura –la Vía Canópica– que la recorría de este a oeste. Un dique llamado Heptaestadio conectaba el continente con la isla de Faros y dividía el Puerto Magno u oriental del occidental.

Sobre la isla o en un islote anexo, Sostratos de Gnido levantó el famoso Faro totalmente revestido de mármol. Medía 134 m de altura distribuidos en una planta cuadrangular, otra octo gonal y una tercera cilíndri ca coronada por una hogue ra alimentada con leña subida por caballos por una rampa espiral. Ardía permanentemente y gracias a una enorme lente era “visible desde una distancia de un día de mar”, según el geógrafo ceutí Al-Idrisi.

Fue fundada por Alejandro Magno en el año 332 a. C., en una fértil región, con una estratégica situación portuaria, convirtiéndose pocos años después en el centro cultural del mundo antiguo

Alejandría tiene mucha historia, recuerda wikipedia, que en el año 332 a. C. Egipto estaba bajo el dominio persa. Ese mismo año, Alejandro Magno entró triunfalmente como vencedor del rey persa Darío III y los egipcios lo aceptaron y lo aclamaron como a un libertador. Hay que tener en cuenta además, que en Egipto había desde mucho tiempo atrás gran cantidad de colonias griegas y que por lo tanto no eran gentes consideradas como extranjeras.

Al año siguiente, en el 331 a. C., fundó la ciudad que llevaría su nombre en un lugar del delta del Nilo, sobre un poblado llamado Rakotis habitado por un puñado de pescadores. La elección del emplazamiento fue muy afortunada pues estaba al abrigo de las variaciones que pudiera tener el río Nilo, y por otro lado, lo suficientemente cerca de su curso como para que pudiesen llegar a través de sus aguas las mercancías destinadas al puerto, a través de un canal que unía el río con el lago Mareotis y el puerto.

En los amplios muelles del gran puerto atracaban barcos que habían surcado el Mediterráneo y el Atlántico. Traían mercancías que se apilaban en los muelles: lingotes de bronce de España, barras de estaño de Bretaña, algodón de las Indias, sedas de China. El famoso faro construido en la isla de Faros por Sostral de Cnido, en 280 a. C., dispuso en su cúspide un fuego permanentemente alimentado que guiaba a los navegantes, hasta 1340, cuando fue destruida la edificación

Alejandría se convirtió en el centro de la cultura griega en la época helenística y contribuyó a helenizar al resto del país de tal manera que cuando llegaron los romanos todo Egipto era bilingüe. El arte y la arquitectura era lo único que se mantenía propiamente egipcio. Tan importante llegó a ser y tan grandiosa que la llamaron Alejandría ad Aegyptum, es decir, "Alejandría que está cerca de Egipto", perdiendo importancia el resto del país.

Desde la antigüedad han existido en Alejandría dos puertos. En 1870 se construyó una escollera, reformada en 1906, que ha ampliado el puerto occidental convirtiéndolo en el mejor del Mediterráneo oriental, que soporta el 80% del tráfico marítimo exterior de Egipto, ya que puede acoger hasta 250 buques de gran calado, y en donde está la terminal del oleoducto Suez-El Cairo-Alejandría, con una refinería de petróleo y el centro comercial, la aduana y numerosos almacenes. También se usa como base por los barcos pesqueros. El puerto oriental se ha convertido en puerto deportivo.

El edificio religioso más importante de la ciudad es la mezquita de Abu al-Abbas al-Mursi, un jeque murciano del siglo XIII, patrón de los pescadores alejandrinos

Hay muchos lugares que visitar en Alejandría, sus museos sobre todo la famosa biblioteca de Alejandría en donde se va ua tarde completa para adentrarse en ella. Se sabe, que la comunidad internacional, por medio de la Unesco, ha financiado el Proyecto de Reconstrucción de la Antigua Biblioteca de Alejandría, que tiene un centro de conferencias, Museo de las Ciencias, Planetario, Centro de Estudios, Instituto Caligráfico y Museo. Ocupa una área de 85.000 m², y guarda 8 millones de libros, 100.000 manuscritos antiguos y 10.000 libros raros, además de material electrónico y audiovisual y bases de datos.

No hay que olvidar que La destrucción de la Biblioteca de Alejandría es uno de los más grandes misterios de la civilización occidental. Se carece de testimonios precisos sobre sus aspectos más esenciales, y no se han encontrado las ruinas del Museo, siendo las del Serapeo muy escasas. Puede no obstante afirmarse sin duda que la Gran Bibilioteca fundada por los Ptolomeos no resultó afectada por la Guerra Alejandrina de 48 a. C., y probablemente ya había desaparecido en el momento de la invasión árabe, en que según algunas fuentes el califa Omar ordenó la destrucción de millares de libros. Independientemente de las culpas de cristianos y musulmanes, el fin de la biblioteca debe situarse en un momento indeterminado del siglo III o del IV, quizá en 273, cuando el emperador Aureliano tomó y saqueó la ciudad, o cuando Diocleciano hizo lo propio en 297. La biblioteca-hija del Serapeo, sucesora de la Gran Biblioteca, fue expoliada, o al menos vaciada, en 391, cuando el emperador Teodosio el Grande ordenó la destrucción de los templos paganos de la ciudad de los Ptolomeos

Hay que ir a las tumbas de Anfushi, descubiertas en los años 1901 y 1921. Las tumbas de El Shatby .Las catacumbas de Kom el Shukafa, de los siglos I y II. El teatro romano y la Villa de los pájaros .El templo de Taposiris Magna, contemporáneo de la fundación de Alejandría. Hoy sólo quedan restos de un muro exterior y un pilono.

Ir a las Mezquitas, Iglesias y Palacios .Mezquita Terbana, contruída con los restos de los monumentos grecorromanos. .Mezquita de Abbu El Mursi. El Palacio Montazah, que fue residencia de verano de la familia real, mandado construir por el jedive de Egipto (virrey) (1892-1914) Abbas II. Esta rodeado de unos hermosos jardines estilo europeo. Catedral Ortodoxa Griega de Santa Catalina .Iglesia Ortodoxa Griega de El Swesrian .Iglesia Católica Romana de Santa Catalina

Por supuesto sus museos, el Grecorromano, construido en el año 1893, durante el gobierno de Abbas Helmi II. Está dedicado sobre todo al arte alejandrino.

El Museo Nacional de Alejandría, inagurado en 2003, con arte faraónico, grecorromano, copto, árabe y del siglo XX.

Por último se ha dicho sobre Alejandría que aquel que la visita se ve compensado poruna serie de imágenes exóticas, insólitas, propias de una ciudad que ha vivido de cara al mar y que, como suele pasar, ha estado abierta a todos los que por ella han pasado. En algún sentido, Alejandría es la apoteosis de la ciudad mediterránea, con sus pros y sus contras: la incuria de sus calles, en el griterío de sus mercados y sus bazares, en sus olores intensos o en la fisonomía desaseada que tienen incluso sus rincones más distinguidos. Lo mejor para conocerla indica , locuraviajes.com es caminar, caminar sin rumbo, siguiendo el instinto del viajero, para ello hay que evitar estresarse, disfrutar los paisajes y sobre todo tener ese afán de encontrarse con lo que le pasado le ha entregado a la ciudad.