PASANDO POR NAPOLES
Carlos Mora V.
Salí de Bríndisi a las 6 de la mañana para dirigirme a Nápoles, visitarlo brevemente y afrontar una reunión en el Consulado Venezolano, diligencia importante para ciertos recaudos requeridos en algunas diligencias. Arribe a Nápoles a las 10.30 en un día de verano un poco caluroso con 30 grados, sin ningún contratiempo. Es la primera vez que la visito y desde luego, como no los reseña ampliamente Wikipedia debemos saber, que Nápoles (en napolitano Napule, en italiano Napoli) es la ciudad más poblada del sur de Italia, capital de la región de Campania y de la provincia de Nápoles. La ciudad de Nápoles administrativa tiene algo menos de 1 millón de habitantes que unidos a los de su área metropolitana, se elevan a 4,4 millones. Sus habitantes reciben el gentilicio de napolitanos. Está situada a medio camino entre el monte Vesubio y otra área volcánica, los Campos Flégreos.
Nápoles en el s. XVIII era llamada la ciudad de las 500 cúpulas pero debido a terremotos, incendios y los 181 bombardeos en la Segunda Guerra Mundial, se perdieron unos 60 templos. No obstante, la ciudad sigue contando con mayor número de iglesias que ninguna otra población en el mundo con una cantidad de iglesias superior a las 400
Tiene una gran riqueza histórica, artística, cultural y gastronómica, lo que llevó a la Unesco a declarar su centro histórico Patrimonio de la Humanidad. Griegos, romanos, normandos y españoles han dejado su huella en la ciudad. De mano de los últimos, la ciudad fue el centro político del reino borbónico de las Dos Sicilias. En el siglo XX, primero durante el fascismo y en la reconstrucción subsiguiente a la Segunda Guerra Mundial se construyó gran parte de la periferia. En las últimas décadas, Nápoles se ha dotado de un zona comercial con rascacielos e infraestructuras como el TAV a Roma o una red de metro en proceso de expansión. Por otra parte, también le acucian grandes problemas como el crimen organizado, muy presente en la vida de sus habitantes y que constituye un freno al desarrollo económico y social; o de otra naturaleza, las fuerzas telúricas: la ciudad ha sufrido grandes terremotos y la actividad volcánica es vigilada constantemente.
Muy interesante los antecedentes de su origen y así se señala, que Nápoles se construyó a unos kilómetros de una ciudad existente, "Parténope" o "Palépolis" (ciudad vieja). En la mitología griega Parténope era la menor de las tres sirenas que desde las rocas de Capri intentaron con sus cantos seducir a Odiseo, quien se ató al palo mayor consiguiendo así ser de los pocos mortales en disfrutar de los bellos cantos sin morir ahogado después. La sirena, desesperada, se ahogó de pena y su cuerpo llegó a la costa de la ciudad vieja. Los colonos griegos sin embargo, prefirieron un área cercana que bautizaron como Νέα Πόλις o Νεάπολη (pronunciado Néa Pólis), la ciudad nueva. Más tarde el término en napolitano pasó a pronunciarse Nàpule y en italiano, Napoli.
Hay muchos lugares que visitar en Nápoles. que para disfrutarlo intensamente por lo menos se debe permanecer cuatro o cinco días par andar por sus plazas, malecón, museos, calles, teatro, y desde luego iglesias y saborear su variedad de comidas. Es muy cierto cuando se indica, que Nápoles es particularmente famoso por sus castillos, palacios y museos.Uno puede hacedr usos de sus buses turisticos que lo llevan a los lugares más visitados.
El Castel dell'Ovo (Castillo del Huevo) es parte del bellísimo panorama del Golfo. Se llama así porque, según la leyenda, Virgilio habría escondido en el interior del castillo un huevo que soportaría la estructura del edificio, y que, de romperse, provocaría el hundimiento de la fortaleza, y que la ciudad sufriera grandes catástrofes.
Está situado en el islote de Megaride, donde en el siglo VII a. C. desembarcaron los cumanos que fundaron Parténope. El castillo era parte de la villa del romano Lucio Licinio Luculo, que fue fortificada por Valentiniano III y que albergó al depuesto Rómulo Augusto, último emperador romano, muerto poco después. Lujosa villa en tiempos del Imperio, fortificada en el siglo V y arrasada por los propios napolitanos en el siglo X para evitar su captura por los sarracenos. Los aragoneses llevaron a cabo la última reestructuración significativa
El Castel Capuano fue construido por Guillermo I de Sicilia, el primer rey del Reino de Nápoles fundado por los normandos. Su nombre se debe a que está en la ruta que conduce a la ciudad de Capua. Cuando el Sacro Imperio Romano conquistó el reino, la capital se trasladó a Palermo, deteriorándose el edificio a causa del abandono. Pero cuando la dinastía aragonesa conquistó el Sur de Italia y la capital volvió a Nápoles, y se comenzó una gran remodelación del castillo
El Castillo Maschio Angioino (Torreón de los Anjou), también conocido como Castel Nuovo, fue construido entre 1279 y 1282 por Carlos I de Anjou, todo un récord, siendo el palacio real de su dinastía. En tiempos de Roberto de Anjou, uno de los más notorios mecenas de su tiempo, se hospedaron en el castillo grandes figuras de las artes y las letras, como Petrarca o Boccaccio, que escribió el Decamerón entre sus muros. De esta primera etapa no quedan restos, debido a la reestructuración inmediata a la llegada de los aragoneses.
El Castel Sant'Elmo domina desde lo alto de la colina del Vomero desde 1275 por obra de Carlos I de Anjou. Fue completamente restaurado entre el 1538 y el 1546 por el ingeniero valenciano Pedro Luis Escrivá, siendo Virrey Don Pedro de Toledo.
El Palacio Real de Nápoles []fue iniciado en el año 1603 por el virrey de Nápoles, el Conde de Lemos en previsión de una posible visita del rey Felipe III de España a la ciudad que no se llegó a hacer nunca. El Palacio Real de Nápoles fue el centro de la vida política y social napolitana
El Palacio de Capodimonte fue construido por orden de Carlos VII, rey de Nápoles y Sicilia (que sería posteriormente Carlos IIi , rey de España). Se comenzó su construcción el 9 de septiembre de 1738 bajo la dirección de Giovanni Antonio Medrano, que también fue responsable del monumental Teatro San Carlos de Nápoles. El Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.
Hay que visitar: La Catedral de Nápoles, Monastero de Santa Chiara. La Iglesia de San Doménico Maggiore, Basílica di Santa María del Carmine Maggiore, La capilla de Sansevero o Templo de la Piedad, del siglo XVIII, donde se conserva un famoso Cristo Velado de Giuseppe di San Martino y unas extrañas "máquinas anatómicas" vinculadas a la oscura historia del príncipe Raimondo di Sangro, la Basílica de San Lorenzo Maggiore
Desde luego, se debe andar a sus plazas y calles, por ejemplo, entre las calles principales del centro de Nápoles, se encuentra la Vía Toledo, hace pocos años llamada Via Roma. Lleva su nombre en memoria del Virrey Pedro Álvarez de Toledo que la construyó en el 1536. Esta calle es una de las principales arterias comerciales de la ciudad en la que se encuentran las tiendas de los principales diseñadores. Es también un reclamo turístico, al jalonarla numerosos palazzi como la sede del Banco de Nápoles, el Palacio Doria d'Angri, el Colonna di Stigliano, la iglesia de Spirito Santo, el acceso este al la Galleria Umberto I, la Piazza Trieste e Trento y la Iglesia San Fernando. Más allá de Piazza Dante, la calle conserva su antiguo nombre, Via Roma.
Una de las mayores plazas y tal vez la más notable de la ciudad es la Piazza Plebiscito
Ir a la Plaza Dante conocida en los siglos XVI y XVII como el Mercatello, al albergar una gran cantidad de puestos comerciales, si bien entre el 1757 y el 1765 fue completamente reconstruida por Luigi Vanvitelli, quien la planificó con una estatua de Carlos III en su centro, que nunca llegó a ocupar dicho lugar. De espaldas al poeta se encuentra la iglesia de San Michele con sus alas en hemiciclo coronadas por veintiséis estatuas, tantas como virtudes se le atribuían al rey Carlos. En el 2002 la plaza fue restaurada por la arquitecta Gae Aulenti; ahora más espaciosa y dotada de una vistosa entrada de cristal al metro.
La zona de San Gregorio Armeno atrae entre noviembre y enero a turistas de todo el mundo. Aquí se localiza el gran mercado del Pesebre, tradición navideña napolitana
Otra calle importante, es la Spaccanapoli, arteria formada por la Via Pasquale Scura y la Via Benedetto Croce. Esta última está situada entre la Piazza del Gesù Nuovo y la Piazza San Domenico. Ir al parque de atracciones Edenlandia, el más antiguo de Italia, fue fundado en 1965,
Por supuesto se debe ir a la Nápoles subterránea , que es un complejo catacumbas y galerías que se encuentran bajo la ciudad. En la antigüedad era una verdadera ciudad subterránea, muchas calles tenían sus galerías paralelas bajo tierra.
En la época romana, muchos cristianos que eran perseguidos, se refugiaban en estas catacumbas. Uno de los casos fue el del santo mártir San Genaro, que era perseguido por predicar el cristianismo en una Italia que era oficialmente pagana.
Durante la Segunda Guerra Mundial, se utilizaron estas catacumbas como refugio para los bombardeos de los Aliados contra la ciudad.
Si se tiene tiempo ir al Volcán del Vesubio que es un volcán compuesto, sito en el límite convergente donde la placa africana empieza a ser subducida debajo de la placa euroasiática. Su lava está compuesta de viscosa andesita. Capas de lava, escorias, cenizas, y piedra pómez componen la montaña.
Es el único volcán de tierra firme del continente europeo que ha tenido erupciones en los últimos cien años, aunque en la actualidad no está en erupción. Los otros dos volcanes italianos, el Etna y el Strómboli se hallan en islas. Está a unos 9 km al este de Nápoles y a corta distancia de la orilla del mar. Destaca visualmente en el paisaje que presenta la bahía de Nápoles, visto desde el mar, con Nápoles en primer plano.
Definitivamente a Nápoles en un viaje por Italia, no se puede dejar de conocer, en lo particular me agradó mucho, se le puede disfrutar ampliamente.
Fuente de apoyo Wikipedia.
